A través de un recorrido de imágenes para lo que es cotidiano de uno de aquellos espacios donde lo industrial y lo artesano se siguen entrelazando para mantener la tradición de calidad que constituye su esencia, Juan Rodal nos invita a pararnos y volver a mirar aquellos que nos rodea desde otro lugar.
En tiempos de obsesiva y continua optimización de todos los procesos para reducir costes y tiempos de producción por encima de cualquier otra valoración, esta exposición fotográfica interpela a la reflexión del público, proponiendo un itinerario donde ir desvelando historias tanto humanas como necesarias.