La pieza del mes de febrero es un conjunto de dos fotografías de mujeres trabajando el trenzado, la de la derecha de mediados de los años cincuenta y la de la izquierda de mediados de los años sesenta, cedidas al Museo por Antonia Fiol. La fotografía grande fue realizada por el fotógrafo Inca Antoni Pujol (Inca).

de entre finales de los años 30 e inicios de los años 70 del siglo XX elaborados casi todos por la filial británica de la United Shoe Machinery Company (Massachusetts, 1899) sobre los componentes y el funcionamiento de sus máquinas. El conjunto pertenecía al ex mecánico Antonio Mateu Coll (1942-1999), conocido como “Toni de la United”, y ha sido donado al Museo por su hijo Pedro Mateu Torres.

La reparación de las máquinas es una tarea a menudo olvidada dentro de las industrias auxiliares del calzado. Aunque no estés dentro ninguna fase de la fabricación del calzado, sin el mantenimiento y la reparación de las máquinas tampoco hubieran podido fabricar zapatos. De hecho, tener según qué máquinas averiadas en una fábrica suponía un gran ralentización o incluso un corte en la cadena de producción, por lo que siempre que se podía intentaba aguantar con la máquina a medio funcionamiento y se reparaba en las horas de descanso. Esta tarea demandaba mucha de especialistas con muchas habilidades técnicas y mecánicas, que aprendían sobre todo a través de la práctica y de la consulta de estos catálogos, ya que no existían estudios de mecánica en Mallorca.

Este conjunto de manuales o catálogos, a pesar de ser muy similares, tienen diferentes títulos: “List of partes and instructions” (Lista de partes e instrucciones), “Partes catalogue” (Catálogo de piezas) o “Catalogue of Replacement Parts” (Catálogo de piezas de repuesto). En la portada aparece, además del título, el nombre de la máquina a la que hace referencia (en algunos casos también traducida al castellano con una pegatinas), el año y el mes en que se editó y el nombre de la compañía y su dirección postal. En la primera página aparece la imagen de la máquina y luego los dibujos de sus piezas con las referencias numeradas de cada una. Los mecánicos consultaban esta manuales cuando tenían una duda sobre el funcionamiento de la máquina o sobre alguno de sus componentes, los cuales se debían encargar directamente en Inglaterra, ya que ni las piezas ni las herramientas para repararlas eran universales.

Desde que existen referencias a la fabricación del calzado, la reparación de la maquinaria siempre ha sido una tarea ligada al sexo masculino. Las grandes fábricas solían tener sus propios mecánicos, aunque también en ocasiones debían demandar los servicios de los mecánicos de las empresas que fabricaban y / o vendían la maquinaria, como la misma internacional USMC o local Curtidos Fluxá (1963-2000) .