La pieza del mes de enero es un conjunto de ocho manuales de entre finales de los años 30 e inicios de los años 70 del siglo XX elaborados casi todos por la filial británica de la United Shoe Machinery Company (Massachusetts, 1899) sobre los componentes y el funcionamiento de sus máquinas. El conjunto pertenecía al ex mecánico Antonio Mateu Coll (1942-1999), conocido como “Toni de la United”, y ha sido dado a el Museo por su hijo Pere Mateu Torres.

La reparación de las máquinas es una tarea a menudo olvidada dentro de las industrias auxiliares del calzado. Aunque no esté dentro ninguna fase de la fabricación del calzado, sin el mantenimiento y la reparación de las máquinas tampoco hubieran podido fabricar zapatos. De hecho, tener según qué máquinas averiadas en una fábrica suponía un gran ralentización o incluso un corte en la cadena de producción, por lo que siempre que se podía intentaba aguantar con la máquina a medio funcionamiento y se reparaba en las horas de descanso . Esta tarea demandaba mucha de especialistas con muchos conocimientos técnicos y mecánicos, que aprendían sobre todo a través de la práctica y de la consulta de estos catálogos, ya que no existían estudios de mecánica en Mallorca.

Este conjunto de manuales o catálogos, a pesar de ser muy similares, tienen diferentes títulos: “List of partes and instructions” (Lista de partes e instrucciones), “Partes catalogue” (Catálogo de piezas) o “Catalogue of Replacement Parts” (catálogo de piezas de repuesto). En la portada aparece, además del título, el nombre de la máquina a la que hace referencia (en algunos casos también traducida al castellano con un adhesivo), el año y el mes en que se editó y el nombre de la compañía y su dirección postal. En la primera página aparece la imagen de la máquina y luego los dibujos de sus piezas con las referencias numeradas de cada una. Los mecánicos consultaban estos manuales cuando tenían una duda sobre el funcionamiento de la máquina o sobre alguno de sus componentes, los cuales se debían encargar directamente en Inglaterra, ya que ni las piezas ni las herramientas para reparar eran universales.

Desde que existen referencias a la fabricación del calzado, la reparación de la maquinaria siempre ha sido una tarea ligada a el sexo masculino. Las grandes fábricas solían tener sus propios mecánicos, aunque también en ocasiones tenían que pedir los servicios de los mecánicos de las empresas que fabricaban y / o vendían la maquinaria, como la misma internacional USMC o local Encurtidos Fluxá (1963-2000).